1/ Lee  la noticia sobre animales que hay en este enlace.  Resúmela y ofrece tu opinión. ¿Qué opinas de la gente que hace eso?  (diez lineas como mínimo)

 Yo no abandonaría mis mascotas por la llegada del verano, ni por cualquier otra cosa, y estoy seguro de que la inmensa mayoría de las personas tampoco lo harían. Entonces ¿a santo de qué este tópico que estoy usando de que es la condición humana la que refleja la práctica del abandono etcétera? En absoluto. Son personas concretas las que cometen este desatino, personas una a una, más de las razonables pero concretas y específicas. Son mala gente, por tanto. Identificable y (ojalá) identificada. Son individuos sin escrúpulos, son gente indigna, son un ejemplo nefasto, personal e intransferible, de la irresponsabilidad, la insensibilidad, la falta de empatía, la frivolidad y la falta de asunción de las propias obligaciones a las que me refería a principio de esta columna.

Cortometraje

2/ Resume el argumento del cortometraje. ¿Qué mensaje crees que quiere dar?

Creo que el mensaje que quiere dar es que a veces con cosas sencillas podemos hacer cosas muy grandes.

3/ Si los vecinos no hubiesen subido con las luces y el barco se hubiese estrellado contra las rocas ¿de quién habría sido la culpa? ¿Por qué? 

Para mí la culpa no hubiera sido de nadie, porque nadie tiene la culpa de que se rompiera la luz del faro.

5/ ¿Te parece que en esta crisis del coronavirus la gente está siendo responsable o irresponsable?  Escribe una reflexión de diez lineas al menos, ofreciendo ejemplos y argumentos tanto a favor como en contra y estableciendo una conclusión?

Esta crisis nos está demostrando cada día que pasa que somos seres sociales, que nos habíamos olvidado de muchas cosas esenciales, que nos necesitamos y que llevamos mucho tiempo mirándonos el ombligo. Algunos lo siguen haciendo. Otros aprovechan para vender sus ideas malintencionadas. Pero a este virus sólo podemos vencerle con estrategia, solidaridad, y con mucha responsabilidad social individual. Todas estas conductas, negligentes, irresponsables, egoístas, no sólo contribuyen a propagar la epidemia sino que generan desconfianza, alimentan el temor, favorecen las estigmatizaciones y rompen con un contrato social tácito que debería volverse explícito: más temprano que tarde, cualquiera de nosotros puede ser ese otro al que no cuidamos.