
Sentido es la capacidad para percibir estímulos internos y externos mediante el empleo de órganos específicos. Por lo general, se considera que los seres humanos contamos con cinco sentidos los cuales son: oído, vista, olfato, tacto y gusto.
Oído:
Estoy segura que si preguntara a la gente cuál es su sonido preferido, seguro que la mayoría de gente elige entre sus favoritos: el sonido de la lluvia golpeando las ventanas… relajante y atmosférico, perfecto para una tarde de calma y tranquilidad en tu hogar.

Sin embargo, este no es el único sonido asociado a la naturaleza que las personas solemos decir como uno de los más agradables a nuestro oído: el crujido del calzado pisando la nieve, el estruendo de las olas del mar, la melodía de los pájaros cantando de buena mañana, y el inimitable crujir de las ramas de los árboles constituyen la parte más ambiental de la lista. Pero aún hay más; otros sonidos agradables están directamente conectados a sensaciones muy positivas. El mejor ejemplo de ello es la contagiosa risa de un niño, pero también la dulzura de los ronroneos gatunos. Y, por último, pero no menos importante, la mejor representación del valor que le damos a la música: tu canción favorita.


Gusto:
El sentido del gusto nos permite saber si algo está tan bueno como dicen o si algo está en mal estado. Es un sentido que se utiliza menos que la vista o que el oído, pero es muy práctico y además ha sido menospreciado desde el momento en que comer se ha convertido en una necesidad.
Modalidades gustativas básicas:
- Sabor salado, por ejemplo la sal común
- Sabor dulce, por ejemplo los dulces
- Sabor amargo, como el café
- Sabor ácido, por ejemplo el limón




Uno de mis sabores favoritos son las chuches o gominolas aunque algunas de estas, están recubiertas de una especie de azúcar que suele ser acida, pero en sí la chuche suele ser dulce. Otro de mis sabores dulces favoritos son los dulces, ya sean de chocolate o de nata. Es verdad que para una dieta equilibrada no debemos comer ni muchos dulces ni muchas gominolas, pero nadie puede negar que alguna o alguno de vez en cuando sientan de maravilla.


Olfato:
Cuando comemos cualquier alimento podemos saborearlo gracias al olfato pues su sabor está determinado por su olor en casi en la mayoría de los casos. Al tener gripe, por ejemplo, y al taparnos la nariz, podremos corroborar que la comida no nos sabe a nada. Si no tenemos olfato tampoco tendremos sentido del gusto, pues la lengua sólo puede percibir lo salado, lo dulce, lo ácido y lo amargo, como ya he dicho antes, los demás matices son cosa del sentido del olfato.
Uno de los sentidos que puede evocar con más fuerza nuestros recuerdos es el olfato. A través de los olores, se pueden recordar con más claridad momentos o lugares de nuestra infancia o de otra época de nuestra vida que a través de otros sentidos. Uno de olores preferidos, en el cual, coindice bastante gente, es el olor del café. Otro de los olores preferidos de la gente es el olor gasolina y por su puesto, el olor del perfume.



La vista:
La vista es el sentido más importante. Hay tres causas principales de porque la vista es el sentido más importante. En primer lugar, se debe a la estructura del cerebro porque casi un 50% de este se dedica al procesamiento visual. Otra explicación hace referencia a estamos viendo constantemente, sin embargo ni olemos todo el rato ni tampoco tocando todo el rato, solo cuando lo necesitamos o queremos, y aunque parpadeemos, nuestra mente rellana el hueco de manera que experimentamos una imagen constante. Y la tercera razón, es una razón mucha más social que las dos anteriores, ya que me refiero a las expresiones que utilizamos todos los días y que tienen relación con el sentido de la vista, como por ejemplo; ¡Mira eso!
Unas de las cosas más bonitas que se pueden ver para mí, es un atardecer (más bien el cielo en sí). Para mi mirar el cielo significa paz, relajación… Cuando estés estresado o estresada vete a la playa a ver un atardecer, es lo mejor que puedes hacer. Estar allí, viendo todos los tonos de naranjas, violetas, amarillentos…, te resultara muy gratificante.


Tacto:
El sentido en el que los humanos más confiamos, es el tacto, incluso más que en la vista. La realidad no se ve, se toca. El tacto proporciona una sensación de seguridad que la vista por sí sola no puede dar. El contacto físico se vuelve importante cuando los otros sentidos parecen estar confundidos. Al despertar de una pesadilla, por ejemplo, sentimos la necesidad de tocar nuestra piel para comprobar que todo es real. Y aunque, incluso este sentido puede ser engañoso, el tacto es una parte crucial de nuestras vidas. El tipo correcto de toque puede reducir el dolor, aliviar nuestro estrés y transmitir emociones más rápido que las palabras. Además, es un sentido que ha adquirido más importancia durante la pandemia, ahora que tenemos que mantener la distancia y no hemos abrazado a amigos o familiares con los que no vivimos en más de medio año.
He elegido cinco cosas que me parecen las más agradables de tocar. El primer ejemplo es la piel de un animal peludo y suave.

La segunda cosa que más me gusta tocar es el terciopelo:

Otra cosa agradable al tacto es el pétalo de una rosa:

La siguiente opción que he escogido es la seda:

Y por último, lo que más nos gusta a las personas piel de otras personas:
